Los Chinches nos vuelven a picar gracias a la evolución

¿Qué hacer frente a la presencia de chinches de la cama? En el pasado, la respuesta era simplemente rociar con insecticida. Esta opción es actualmente menos eficaz de lo que solía ser, no sólo porque los pesticidas utilizados en la actualidad son más débiles, sino porque los chinches han desarrollado resistencia a los productos químicos más utilizados para combatirlas.

Piretrinas y piretroides

La principal opción para tratar las infestaciones de chinches de la cama, son dos grupos de productos químicos relacionados que son tóxicos y repelentes para las chinches: las piretrinas que se extraen de las plantas de crisantemo y los piretroides que son versiones sintéticas de estas sustancias.

La evolución de las piretrinas en las plantas es probablemente el resultado de la selección natural para hacerlas más capaces de evitar ser comidas por los insectos. Los humanos simplemente hemos imitado las defensas químicas de las plantas para hacer frente a nuestros problemas con los insectos. Las piretrinas y los piretroides son especialmente útiles para nosotros, porque, por lo general tienen un mayor efecto sobre los insectos que sobre los mamíferos por lo que son relativamente seguros para uso en los hogares.

Estos compuestos actúan atacando al sistema nervioso. Lo insectos (y también los humanos) tienen pequeños poros en las membranas de las células nerviosas, que pueden abrirse para permitir la entrada de sólido en la célula, desencadenando un impulso nervioso.

Las piretrinas y los piretroides atacan al sistema nervioso uniéndose a estos poros y bloqueándolos en la posición abierta. Esto permite la entrada de sodio en la célula de forma continua, causa una sobreexcitación del nervio y finalmente conduce a la parálisis.

Los mamíferos y los insectos hemos heredado de nuestros ancestros comunes células nerviosas similares, lo que significa que el sistema nervioso humano también es vulnerable a estos pesticidas. Sin embargo, estos compuestos son relativamente seguros para nosotros ya que , en comparación con los insectos, nuestros cuerpos tienen formas más eficaces para romperlos antes de que puedan causarnos daños mayores.

¿Cómo se las arreglan pues las chinches resistentes para sobrevivir a la fumigación con piretroides?

Biólogos han descubierto exactamente que mutaciones son responsables de muchos de los casos de resistencia. Por ejemplo, el cambio de tan solo 2 de los 2000 aminoácidos que forman parte de los poros de sodio, es suficiente para que un insecto se vuelva 250 veces más resistente a un piretroide de uso común.

Estas mutaciones pueden cambiar la forma del poro, de modo que el insecticida ya no pueda unirse a él eficazmente y/o puede cambiar también la respuesta del poro cuando el insecticida se les une.

Tales mutaciones surgen al azar y se potencian cuando una población de organismos se halla en un ambiente en el que las mutaciones resultan útiles, por ejemplo, una cama rociada con piretroides. En esta situación, si uno o varios de los insectos es portador de la mutación será mas capaz de sobrevivir y reproducirse, pasando la mutación a su descendencia. A través de varias generaciones, la población puede evolucionar de tal manera que todos los individuos lleven las mutaciones de resistencia.

La clave de este proceso de selección natural es tener la variación genética correcta en la población de insectos.

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Evolución de la resistencia

Podría parecer que las poblaciones resistentes deben ser escasa pero no es así. Las chinches han conseguido el tipo adecuado de mutación genética por su historia evolutiva, que incluye una amplia exposición a un insecticida diferente: el DDT.

Al igual que los piretroides, el DDT mata a los insectos actuando sobre los poros de sodio de sus células nerviosas, y da la casualidad de que muchas de las mutaciones que protegen a un insecto contra el DDT, también servirá para protegerlo de los piretroides.

Cuando el DDT fué introducido por primera vez, estas mutaciones probablemente eran extremadamente raras. Sin embargo, con el uso generalizado del DDT en las décadas de los 1950 y 1960, las mutaciones se convirtieron en mucho mas comunes entre las chinches de la cama a través del proceso de selección natural.

Aunque actualmente el DDT se utiliza muy raramente debido a sus efectos ambientales, las mutaciones siguen presentes en las poblaciones de chinches modernas.Debido a la acción de la selección natural en el pasado (favoreciendo la resistencia al DDT), muchas chinches hoy en día están dotadas con las mutaciones adecuadas para desarrollar la resistencia a los piretroides rápidamente.

Control integrado de plagas

Al ritmo al que se ha desarrollado la resistencia generalizada sugiere que depender de productos químicos para el control de infestaciones de chinches de la cama no es suficiente, e incluso puede fomentar la evolución de mas poblaciones resistentes.

Como alternativa el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC), al que se suma Ambiser recomienda un enfoque mas integrado, que incorpore plaguicidas junto con otras técnicas para las que es poco probable que pueda desarrollarse resistencia: Tratamiento térmico, aspiración, sellado de grietas y hendiduras.

 

Fuente: Higiene Ambiental