Prevención de Legionelosis

La Legionella es una bacteria ambiental ya que su nicho natural se encuentra en las aguas superficiales como lagos, ríos, estanques, formando parte de su flora bacteriana. Desde estos reservorios naturales la bacteria puede colonizar los sistemas de abastecimiento de las ciudades, y a través de la red de distribución de agua, incorporarse a los sistemas de agua sanitaria (fría o caliente) u otros sistemas que requieren agua para su funcionamiento, como torres de refrigeración, condensadores evaporativos, fuentes ornamentales, etc. También ha sido aislada en terrenos húmedos y tiene una distribución mundial.

En general, en su medio natural, la bacteria se encuentra en bajas concentraciones, pero en número suficiente para contaminar circuitos de agua artificiales, en los cuales encuentra condiciones favorables para su multiplicación y diseminación. Estas instalaciones, en ocasiones, favorecen el estancamiento de agua y la acumulación de productos que sirven de nutrientes para la bacteria, como lodos, materia orgánica, material de corrosión y amebas, formando una biocapa. La presencia de esta biocapa, junto con una temperatura propicia, explica la multiplicación de Legionella hasta concentraciones infectantes para el ser humano.

Si existe en la instalación un mecanismo productor de aerosoles, la bacteria puede dispersarse en el aire. Las gotas de agua conteniendo la bacteria pueden permanecer suspendidas en el aire y penetrar por inhalación en el aparato respiratorio y producir la enfermedad en el ser humano.

Es por ello que todos los circuitos de agua artificiales requieren de tratamientos higiénico-sanitario para la prevención y control de la legionelosis.

La metodología a emplear para un correcto control de Legionella viene determinada en el REAL DECRETO 865/2003 de 4 de julio por el que se establecen los criterios higiénico- sanitarios para la prevención y control de la legionelosis.

AMBISER pone al servicio de sus clientes un sistema de trabajo, abarcando todas y cada una de las necesidades requeridas en dicho Real Decreto y personalizado a cada una de las instalaciones de riesgo:

  • Sistemas de Agua Fría de Consumo Humano y Agua Caliente Sanitaria.
  • Torres de Refrigeración y Condensadores Evaporativos.
  • Centrales Humificadoras Industriales.
  • Sistemas de Agua Climatizada con Agitación Constante (Piscinas y bañeras de hidromasaje de uso colectivo).
  • Equipos de Enfriamiento Evaporativo.
  • Humectadores.
  • Fuentes ornamentales.
  • Riego por aspersión en medio urbano.
  • Sistemas de agua contra incendios.
  • Instalaciones de lavado de vehículos.